jueves, 15 de septiembre de 2016

Youtube

YOUTUBE

radiolaembajada

YouTube es un portal del Internet que permite a sus usuarios subir y visualizar videos. Fue creado en febrero de 2005 por Chad Hurley, Steve Chen y Jawed Karim, quienes se conocieron trabajando en PayPal. Un año más tarde, YouTube fue adquirido por Google en 1.650 millones de dólares.

Esta plataforma cuenta con un reproductor online basado en Flash, el formato desarrollado por Adobe Systems. Una de sus principales innovaciones fue la facilidad para visualizar videos en streaming, es decir, sin necesidad de descargar el archivo a la computadora. Los usuarios, por lo tanto, pueden seleccionar qué video quieren ver y reproducirlo al instante.

La idea original consistía en compartir videos personales (de vacaciones, fiestas, etc.) con amigos. YouTube, sin embargo, creció de manera muy rápida y pronto comenzaron a publicarse fragmentos de películas, programas de televisión y videos musicales (videoclips). Muchas empresas incluso decidieron subir comerciales y difundirlos a través del portal.

Otro paso para la popularidad de YouTube fue la posibilidad de incluir los videos en otras páginas web y blogs con sólo copiar un código HTML. De este modo, los videos trascendieron al propio portal y llegaron a todo tipo de sitios.

Tal es el avance y crecimiento que ha experimentado Youtube que, a día de hoy, es una de las plataformas mundiales que ha pasado a ser la herramienta incluso publicitaria de muchos artistas. Prueba de ello es que una gran cantidad de compositores y cantantes optan por crear sus propios canales en aquella para así dar a conocer sus videoclips y toda aquella información que pueda serles de interés a sus fans o la prensa.

Pero no sólo eso. Youtube se ha convertido además en el escaparate perfecto para quienes sueñan con ser cantantes y con lanzar al mercado sus propios discos. Buena muestra de ello es el artista español Pablo Alborán que, a raíz de la publicación de una de sus canciones, logró ser un auténtico fenómeno de masas y actualmente triunfa en el panorama internacional vendiendo miles de álbumes.

Y algo similar fue lo que sucedió con el actual ídolo de millones de adolescentes en todo el mundo: Justin Bieber. Este era un adolescente al que le gustaba componer y cantar y que no dudaba en colgarse en Youtube mostrando su arte. Así fue como lo descubrió un productor que le dio su primera oportunidad en el mercado discográfico.

Todo ello sin olvidar tampoco que incluso líderes políticos mundiales han utilizado este espacio de la Red para lanzar sus mensajes. Este ha sido el caso, por ejemplo, de Tony Blair, el que fuera Primer Ministro británico, quien colgó un vídeo en aquel para felicitar a Nicolás Sarkozy por haber triunfado en las elecciones de Francia.

Uno de los principales problemas de YouTube son los videos que violan los derechos de propiedad intelectual. Google (actual propietario de la plataforma) intenta bloquear y eliminar los clips que infringen la ley, aunque la cantidad de usuarios que suben videos hace que la tarea sea muy dificultosa.

YouTube también tuvo que enfrentar procesos judiciales por videos ofensivos o que incitaban a la violencia.


Video

Un vídeo (en algunos países latinoamericanos pronunciado “video”) es un sistema de grabación y reproducción de imágenes, que pueden estar acompañadas de sonidos y que se realiza a través de una cinta magnética. Conocido en la actualidad por casi todo el mundo, consiste en la captura de una serie de fotografías (en este contexto llamadas “fotogramas”) que luego se muestran en secuencia y a gran velocidad para reconstruir la escena original.

En la actualidad, el término hace referencia a distintos formatos. Además de las cintas de vídeo analógico, como VHS y Betamax, también se incluyen los formatos digitales, como DVD y MPEG-4. La calidad del vídeo se determina a partir de distintos factores, como ser el método de captura y el tipo de almacenamiento elegido.

Existen diversas técnicas de compresión de vídeo, que buscan reducir el tamaño de una grabación digital (o convertida a este medio) para facilitar su distribución. De acuerdo al tipo de contenido, estos procesos afectan más o menos el resultado final; las grabaciones de personas en ámbitos urbanos sufren menos que los documentales acerca de la naturaleza y las películas generadas por ordenador, donde el nivel de detalle es casi indispensable.

Por otra parte, la palabra vídeo se usa para referirse a un videoclip (también llamado clip de vídeo), una secuencia generalmente vinculada al mundo de la música, cuya duración no suele superar los 5 minutos. Es muy común que los grupos musicales y los cantantes solistas produzcan videoclips de sus canciones para promocionar el lanzamiento de un disco. Por ejemplo: “El nuevo vídeo de Britney Spears ha sido censurado por sus fuertes imágenes”, “El genio de Michael Jackson trascendía la música, ya que fue un pionero también en el campo de los videoclips”.

El nacimiento de Youtube marcó un antes y un después en lo que a la popularidad de los vídeos y el acceso a ellos se refiere. Desde su lanzamiento, en el año 2005, ha ofrecido a sus usuarios la posibilidad de compartir contenido original de diversos géneros, siendo la música y el “vlog” los más comunes. Este último deriva de los términos “vídeo” y “blog” y suele consistir en grabaciones de poca extensión en las cuales se tratan diferentes temas de la vida cotidiana, como si fuera un diario personal que se comparte con el mundo entero en formato de vídeo.

Cabe mencionar que Youtube ofrece un servicio básico absolutamente gratuito e ideal para cualquier persona que desee comenzar a promocionar su trabajo o sus ideas de forma atractiva y directa. Una de las principales ventajas del portal es que pertenece a Google (lo adquirió un año más tarde de su lanzamiento por una suma multimillonaria), lo cual resulta en un posicionamiento muy veloz de los vídeos.

Muchos pueden argumentar que el auge del vídeo como formato de la información va de la mano de la decadencia de la literatura y la prensa escrita. Sin embargo, es más realista reconocer que cierto tipo de contenido resulta más efectivo si se lo presenta de forma animada; por ejemplo, son muy populares los tutoriales y los cursos de manualidades, de cocina, de reparación, así como los consejos para limpiar y desensamblar ordenadores, entre otros tantos, y escogerlos en vídeo por sobre una versión escrita no necesariamente refleja un rechazo hacia la lectura, sino quizás que se requiere de menos abstracción para entenderlos de esta forma.

El término vídeo también se utiliza para hacer mención al videoclub, que es un establecimiento comercial o tienda donde se alquilan películas para su visualización en forma privada. Por supuesto, el avance tecnológico ha hecho que los videoclubes ofrezcan filmes en DVD y otros formatos más modernos: “Esta noche voy a ir al vídeo a alquiler la nueva película de Woody Allen”, “En el vídeo había tanta gente que ya casi no quedaban estrenos disponibles”.



Video Cámara

Una videocámara o cámara de video es un dispositivo generalmente portátil que permite registrar imágenes y sonidos, convirtiéndolos en señales eléctricas que pueden ser reproducidos por un aparato determinado.

En un principio, las videocámaras utilizaban tubos electrónicos como captadores y, muy diferente a lo que se encuentra en la actualidad, estaban compuestas por válvulas termoiónicas que, a través del barrido por un haz de electrones, permitían formar las imágenes con un sistema de lentes.

En la década del ’80, se desarrollaron los dispositivos de cargas interconectadas, que posibilitaron una considerable reducción en el peso y el tamaño de las cámaras y una mayor calidad de imagen y sonido.

El proceso de funcionamiento de las videocámaras comienza con la descomposición de la luz entre tres componentes (rojo, verde y azul) mediante un prisma de espejos dicroicos. Del otro lado del prisma se encuentran los captadores, que reconstruyen la imagen y la reenvían a los circuitos preamplificadores.

La imagen continúa su recorrido hacia unos procesadores que se encargan de la corrección de distintos parámetros. Una vez que la imagen ya está lista, puede ser grabada o emitida hacia un sistema de producción, o sea, a la red de dispositivos que conforman el entorno de trabajo.

En el caso de las cámaras de TV, pueden reconocerse dos grandes tipos: las portátiles, que están asociadas a un sistema de grabación de señales, y las de estudio, que funcionan integradas a un sistema de producción.

Las videocámaras hogareñas, por su parte, están destinadas al registro de las imágenes mediante cintas de vídeo o formatos digitales como el DVD o las tarjetas de memoria, como las SDHC. Una vez realizada y almacenada la captura, el usuario puede reproducir las imágenes en un ordenador o conectando la cámara a la TV, según las posibilidades que ofrezca el producto.

En los últimos años, con la llegada y el auge de Internet, y más recientemente de Youtube y las redes sociales, las videocámaras han pasado de ser un lujo propio de quienes mostraban un interés genuino en el arte de la filmación a un accesorio indispensable para todo individuo que se precie de pertenecer al presente.

A mediados de los década del 90, las webcams cautivaron a los millones de usuarios de la Red que ya se habían convertido en fieles seguidores del fenómeno chat; gracias a estos pequeños y relativamente económicos periféricos, era finalmente posible realizar videollamadas desde la comodidad del hogar.

Las primeras versiones de estas peculiares descendientes de las videocámaras convencionales presentaban una serie de puntos débiles que las volverían obsoletas en la actualidad: en primer lugar, su calidad de vídeo era muy pobre, con resoluciones y cantidad de cuadros por segundo extremadamente bajas; por otro lado, muchos de estos modelos no incluían un micrófono. Con respecto a la primera limitación, es muy probable que pesara más el tope de velocidad de conexión a Internet disponible en esa época (así como su inestabilidad) que la falta de tecnología para mejorar las prestaciones.

En poco tiempo, dichos dispositivos se volvieron más sofisticados, ofreciendo opciones y un nivel de calidad que tan sólo unos pocos años antes habrían sido inimaginables. Sin embargo, la Red se extendió a los teléfonos móviles, y eso provocó el impacto social más grande de la última década, obligando a los fabricantes a incorporar tantas funciones a sus productos como fuera posible.

La videocámara es uno de los componentes más importantes de un smartphone, dado que permite realizar videoconferencias, tomar fotografías, capturar vídeos, interactuar de formas innovadoras con las aplicaciones y los juegos, e incluso leer códigos QR (de Respuesta rápida) para acceder a contenido online de manera instantánea.

Si bien la calidad de las cámaras tradicionales sigue siendo muy superior a la ofrecida por un teléfono móvil, muchos profesionales llevan consigo ambos tipos de dispositivo, dado que no siempre es necesario realizar una captura perfecta, sino hacerlo en forma rápida y cómoda.


Tarjeta de Video

Una tarjeta de vídeo, también llamada tarjeta gráfica (entre otros nombres) tiene a su cargo el procesamiento de los datos que provienen del procesador principal (CPU o UCP) y convertirlos en información que se pueda representar en dispositivos tales como los monitores y los televisores. Cabe mencionar que este componente puede presentar una gran variedad de arquitecturas, aunque comúnmente se denominan de igual forma, incluso si se habla de un chip de vídeo integrado en una placa madre (motherboard); en este último caso, es más correcto decir GPU (Unidad de Procesamiento Gráfico).

Desde su concepción, las tarjetas gráficas han incluido diversas prestaciones y funciones, tales como la posibilidad de sintonizar la televisión o de capturar secuencias de vídeo de un aparato externo. Es importante notar que no se trata de un componente hallado exclusivamente en los ordenadores actuales, sino que han existido desde hace ya más de cuatro décadas y hoy en día también son parte indispensable de las consolas de videojuegos, tanto de las portátiles como de las caseras.

Su creación data del final de la década del 60, época en la cual se dejó atrás el uso de una impresora para visualizar la actividad de los ordenadores y se comenzó a usar monitores. Al principio, las resoluciones eran ínfimas en comparación a la ya conocida por todos alta definición. Fue gracias al trabajo de investigación y desarrollo de Motorola que las características de los chips se volvieron más complejas y sus productos dieron pie a que se estandarizara el nombre de tarjetas de vídeo.

A medida que los ordenadores para uso personal y las primeras consolas de videojuegos se hicieron populares, se optó por integrar los chips gráficos en las placas madre, dado que esto permitía disminuir considerablemente los costes de fabricación. A simple vista, esto presenta una clara desventaja: la imposibilidad de actualizar el equipo; sin embargo, se trataba de sistemas cerrados, que eran construidos tomando en consideración todos y cada uno de sus componentes, de forma que el producto final fuera consistente y ofreciera el mayor rendimiento posible.

Cabe alcarar que al día de hoy esto sigue sucediendo con las consolas, y es gracias a este tipo de diseño inalterable que luego de unos años los desarrolladores obtengan resultados muy superiores a los primeros experimentos; esto no es posible en una PC, por poderosa que sea, dado que una compañía de software no puede considerar todas las combinaciones posibles de las máquinas de sus consumidores. 

Además, la arquitectura de un ordenador tiene puntos débiles justamente debido a que sus partes son intercambiables, siendo el más notable la distancia que existe entre la memoria, la tarjeta gráfica y el procesador principal.

A comienzos de los años 80, IBM se basó en el diseño del inolvidable Apple II y consiguió que la tarjeta de vídeo intercambiable se volviera popular, aunque en su caso sólo ofrecía la posibilidad de mostrar caracteres en pantalla. Se trataba de un adaptador con la modesta cantidad de 4KB de memoria (en la actualidad pueden tener 2GB, 512 veces más) y que se utilizaba con un monitor monocromático. Este fue el punto de partida, y las mejoras no se hicieron esperar mucho.

Tiempo después, IBM estandarizó el término VGA, que se refiere a una tecnología de tarjetas de vídeo capaces de ofrecer una resolución de 640 píxeles de ancho por 480 de alto, así como a los monitores que podían representar dichas imágenes y al conector necesario para su uso. Luego del trabajo de varias empresas dedicadas exclusivamente a la gráfica, Super VGA (también conocido como SVGA) vio la luz del día, aumentando la definición disponible (a 1024 x 768) así como la cantidad de colores que podían ser representados de forma simultánea (de 16 colores en 640 x 480 se pasó a 256 en 1024 x 768).

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